El valor del Silencio

En una cultura occidental donde hemos vanagloriado el valor de la palabra, donde la Oratoria y el arte de hablar han sido reverenciados, se  nos suele olvidar la importancia y el arte de guardar silencio.

En un proceso de Coaching, el Coach debe propiciar los momentos de silencio; antes, durante y después del proceso.

El silencio es en sí mismo un mensaje.

La comunicación a través del silencio propicia la reflexión y el reencuentro con uno mismo,  potencia  además otros tipos de comunicación, la no verbal, la Kinestésica.

Es importante calibrar las causas del silencio, dado que  este se puede producir o lo podemos provocar o prolongar por varias razones:

  • Como herramienta de comunicación, que invita a la reflexión como ya comentábamos

  • Como espacio para propiciar y dejar evolucionar el insight de la persona, ese descubrimiento, o click que se produce a veces , esa conexión de ideas o asociación de situaciones
  • Nos permite separar fases del proceso y diferenciar el final y el inicio de cada una de ellas
  • Cuando detectamos algo que para la persona es importante, hay que invitarle al silencio para que siga explorando
  • Los tiempos de silencio serán proporcionales a la cantidad de posibles soluciones que acerquen a un objetivo marcado

¿Cuando fue la última vez que manejaste los silencios de manera consciente? Te animo a que al menos una vez al día, o incluso en cada conversación, gestiones el silencio y veas sus efectos.

No solamente te dará un mayor control sobre tus propios pensamientos y un mayor nivel de escucha, sino que poco a poco verás cómo lo vas integrando.

“La naturaleza nos ha dado dos oídos, dos ojos, y una lengua, para que podamos oír y ver más que hablar”. Zenón

Eva Prados

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.